Después de la caída de Sarratea, la guerra se entabló nuevamente. Estanislao López venció a Miguel Estanislao Soler en Cañada de la Cruz, el 27 de junio, y a Manuel Dorrego en Gamonal, el 2 de septiembre. Pocos días más tarde ofreció la paz a Buenos Aires, gobernada entonces por Martín Rodríguez, quien aceptó las negociaciones. Bustos, gobernador de Córdoba, actuó como mediador; allí se firmó el tratado de Benegas, el 24 de noviembre de 1820, que selló la paz entre Buenos Aires y Santa Fe. La rivalidad con Francisco Ramírez hizo estallar la guerra entre los caudillos. Los dos jefes federales se enfrentaron cuando Ramírez intentó invadir Santa Fe, pero fue derrotado en las lomas de Coronda el 26 de mayo de 1821. Esta victoria de López decidió a su favor la lucha por la hegemonía del litoral.