En el Área Metropolitana de Buenos Aires se han reportado cada vez frecuentes apariciones de pequeños insectos que no pican, sino que muerden, y dejan marcas dolorosas en la piel. Se trata del barigüí, también conocido como jején, borrachudo o mosca negra, un artrópodo hematófago que reaparece cada año cuando se combinan ciertas condiciones ambientales.


































