En un audaz desafío al avance de la inteligencia artificial en el arte visual, el fotógrafo Miles Astray decidió competir contra las máquinas al presentar una imagen producida sin la ayuda de la IA en una categoría de los Premios 1839 reservada para obras generadas por esta tecnología. Flamingone, una representación surrealista de un flamenco, capturó la atención del jurado y, sorprendentemente, logró el tercer lugar.


































