Arqueólogos recuperaron un esqueleto humano con una mano de hierro de una tumba en Freising, una localidad ubicada al norte de la ciudad bávara de Múnich, en Alemania. La prótesis la llevaba un hombre que murió entre 1450 y 1620, anunció a finales de octubre la Oficina Estatal de Conservación de Monumentos de Baviera (BLfD).


































