Hace justo un siglo, el 22 de enero de 1926, despegó desde Palos de Moguer el hidroavión Plus Ultra, un Dornier Do J "Wal", en el inicio del primer vuelo transatlántico entre España y la Argentina realizado por la aviación española.
A 100 años del inicio del histórico raid aéreo que unió España y la Argentina, las crónicas publicadas en la prensa de la ciudad permiten reconstruir cómo se siguió, a la distancia, una de las grandes gestas de la aviación mundial.

Hace justo un siglo, el 22 de enero de 1926, despegó desde Palos de Moguer el hidroavión Plus Ultra, un Dornier Do J "Wal", en el inicio del primer vuelo transatlántico entre España y la Argentina realizado por la aviación española.
El objetivo del raid, dividido en siete etapas, era establecer un récord de distancia por escalas y evaluar la posibilidad de una línea aérea postal a través del Atlántico.
El itinerario incluyó las escalas Palos, Las Palmas, Porto Praia (Cabo Verde), Fernando de Noronha, Pernambuco, Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires, con un recorrido total de 10.270 kilómetros.
El cruce del Atlántico entre Cabo Verde y Brasil, de 2.305 kilómetros, fue considerado el tramo más exigente. En el trayecto se produjeron dificultades técnicas que obligaron a aligerar peso y realizar reparaciones en vuelo.
El 10 de febrero de 1926, el Plus Ultra amerizó en el Río de la Plata, completando el raid tras 59 horas y 30 minutos de vuelo efectivo. El arribo fue recibido por autoridades y público en Buenos Aires, en España la travesía tuvo amplia repercusión.
A pesar de que no fue escenario directo de los hechos, nuestra ciudad siguió de cerca los hechos. En su edición del 10 de febrero de 1926, el diario Santa Fe tituló: "Ayer culminó el Plus Ultra su magnífico raid aéreo a través del Océano".
"Más de 200.000 personas saludan y aclaman a los intrépidos aviadores españoles. Indescriptible entusiasmo popular", señala el copete de la misma edición.
"Nunca arribo alguno de navegantes mereció del pueblo recibimiento tal como éste y es que nunca el desafío a las fuerzas de la naturaleza alcanzó proporciones de tan serena temeridad", dice un tramo del texto.
"Franco, Durán y Ruiz de Alda, han estudiado pacientemente el vuelo; han previsto todo lo previsible y luego se han lanzado, jinetes del espacio, a desafiar con sonrisa de fe en los labios, aquello que no es posible prever, ni siquiera presumir", añade.
El 14 de agosto de ese año, todavía la "llama" seguía prendida. Ese día, el diario Santa Fe informó: "muy en breve partirá de Buenos Aires, rumbo a Puerto Belgrano el hidroavión Plus Ultra, gloriosa aeronave que realizara el portento de cruzar el Atlántico en insuperables jornadas".
"El traslado del histórico hidroavión será una consecuencia de su incorporación definitiva a la Armada Argentina, dispuesto recientemente por el gobierno nacional", agrega la misma fuente.
"De este modo, pues, el Plus Ultra, luego de efectuar un vuelo de 1.500 kilómetros, que es como decir después de 'desperezarse' irá a continuar su sueño en las aguas de Puerto Belgrano, mientras añora los cielos inmensos que se abren sobre el Atlántico", cierra.
Tan arraigados quedaron los hechos en el imaginario colectivo que El Litoral, el 21 de enero de 1976, publicó: "Mañana se cumplirá el medio siglo de la iniciación del vuelo de Ramón Franco, de extraordinaria trascendencia".
"La empresa cobra mayor dimensión debido a que en esos tiempos eran precarios los informes meteorológicos y las comunicaciones", agrega aquel artículo. El 10 de febrero del mismo año, el vespertino publicó un detallado y extenso artículo recordando el contexto histórico que rodeó a la hazaña de 1926.
Allí, se narra el triste final de algunos de los integrantes de la tripulación. Pocos años después del vuelo, fueron envueltos por la guerra civil de su país. Ruiz de Alda murió fusilado en 1938 y Franco cayó abatido durante el mismo año en la base aérea de las islas Baleares.




