Sin embargo, estos fenómenos no siempre ocurren de manera espontánea, sino que son el resultado de un proceso mucho mayor como el que está experimentando el Sol en este momento. El lanzamiento de enormes cantidades de plasma solar al espacio es un proceso conocido como eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en ingles), que se desplaza a una velocidad menor que las eyecciones y eso es precisamente lo que sucedió toda la semana pasada. Fue el 15 de julio cuando una de ellas se proyectó desde el Sol hacia la Tierra y, a pesar de su menor velocidad, las previsiones del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA (Space Weather Prediction Center, en inglés) indican que llegará a la Tierra este jueves 21 de julio.