Las organizaciones criminales en Sicilia cuando se rompe el pacto de coexistencia pacífico que había, empezaron a atentar contra la vida de funcionarios honestos y después contra funcionarios deshonestos. Trataban de generar conmoción social para volver a sentar en la mesa de negociación a los funcionarios corruptos. En Rosario, se da una particularidad a partir de 2013 que es cuando crece el rol que empieza a tener Rosario y toda esa región. Corrientes, Misiones también. En 2013, se produce el asesinato del Pájaro (Claudio) Cantero y después la detención de (Hugo) Tognoli, que lo que termina de hacer es sacar del medio a las dos cabezas que regulaban el movimiento del narcotráfico dentro de Rosario, Gran Rosario, Santa Fe, Córdoba, parte de la Capital Federal, norte de la provincia de Buenos Aires. En Rosario, no se produce el asesinato de policías ni de funcionarios corruptos u honestos, sino que se empieza a trabajar con mensajes en cada una de las balaceras para forzar una negociación. Cada nuevo jefe de policía que se va poniendo va cayendo. Las organizaciones no es que la combaten (a la policía). Tratan de negociar, pero ese negociador va cambiando frecuentemente porque la política no lo puede sostener o porque son funcionarios deshonestos o porque los resultados no les dan pie. Sin producir los asesinatos que produjo la Cosa Nostra en Sicilia acá se empezaron a producir asesinatos mediáticos o políticos para obligarlos a negociar y para tratar de frenar ese estado de conmoción en el que se vive.