Además de recordar las juntadas a puro pescado con sus amigos Carlitos Uleriche, Alejandro Ordinas y otros camaradas Liceístas, aparecen esos recuerdos que siempre vuelven, por eso Pablo Petrocelli agrega: “Me acuerdo cuando me dejaron en ese arco de entrada en Recreo en el año ’82, era un nene que dejaba mi casa y terminé en el 86´siendo un oficial de reserva. Me fui a la vida civil, siempre con ese gustito de ser militar. Ingresé a la Fuerza después como oficial y fui oficial instructor durante cinco años en el Liceo. Yo sé lo que es ver esos chicos que entran con 12 años y terminan siendo unos hombres cuando salen o unas mujeres, porque he tenido cadetes femeninos también. La verdad que es un orgullo verlos crecer y también es un orgullo estar acá como oficial responsable de este proyecto de modernización. Pero esto es tan importante para los futuros oficiales, para los oficiales de Caballería que salen en el Liceo Militar “General Belgrano”. Cuando yo egresé del Liceo lo hice como oficial de reserva de infantería, hoy egresan como oficiales de reserva de caballería y, a lo mejor, mañana, sean oficiales del ejército y usen estos nuevos tanques que son el futuro de la caballería.