En 1956 en el Museo Provincial de Bellas Artes, Borges sentencio: “Damos nombre único a todo lo que en apariencia es semejante, sin detenernos a considerar las notas que distinguen entre si todos sus aspectos y matices”. En 1963, en el Teatro Municipal, Borges diserto sobre la metáfora y dijo: “La misión del poeta es dar un lenguaje a las emociones de los hombres, buscando las afinidades verdaderas de las cosas”. Por ultimo, en 1965, en la sala Ateneo del Colegio Inmaculada Concepción, Borges afirmo que la finalidad fundamental de su obra es hacer poesía: “Yo no sé si mi mundo imaginario responde a una realidad comprobable científicamente, yo soy un escritor”. Esta última visita estuvo signada además por la presencia de Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, quien para ese momento estaba dando cursos de literatura en el colegio, institución que lo albergo entre 1964 y 1965.