La investigación revela que se dio un fenómeno de "cadenas de abuso", pues una víctima de un legionario "con el pasar de los años se convertía a su vez en abusador, repitiendo sobre otros el abuso que él mismo padeció", dice el informe. "Es emblemático que 111 de los menores abusados en la Congregación fueron víctimas del padre Maciel, de una de sus víctimas o de una víctima de sus víctimas", explica.
































