En última instancia, el debate entre las creencias espirituales y la evidencia científica continúa siendo un desafío en la sociedad actual. Mientras algunos buscan respuestas en lo espiritual, otros abogan por un enfoque basado en la ciencia y la medicina. La clave parece residir en encontrar un equilibrio que respete la diversidad de perspectivas, pero que también garantice la difusión de información precisa y respaldada por la evidencia para el bienestar de la comunidad.
































