Una unidad clandestina especializada en sustancias tóxicas de los servicios de Inteligencia rusos (FSB, antigua KGB) estuvo directamente implicada en el envenenamiento del líder opositor ruso Alexey Navalny con un agente nervioso de la familia Novichok, asegura una investigación realizada por el portal especializado Bellingcat en colaboración con varios medios internacionales.



































