El Parlamento israelí aprobó este lunes una cláusula clave de la controvertida reforma judicial impulsada por la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu, que busca restringir las facultades de la Corte Suprema para pronunciarse sobre medidas del gobierno, decisión que originó un inusual comunicado de crítica de parte del Gobierno de EEUU, que venía alertando que la iniciativa era, como mínimo, "apresurada".



































