Otros acontecimientos han sido de más peso, aunque menos visuales, sobre todo para una audiencia extranjera. En este sentido, el más importante ha sido la decisión de NASCAR de prohibir la exhibición de banderas y símbolos confederados en sus carreras. NASCAR es la empresa que organiza las carreras de coches más famosas de coches de EEUU, como la de Daytona o Indianápolis. Nueve de sus competiciones más famosas están en el sur del país, y su público es blanco, rural, y conservador. Igual que sus corredores: de los 46 pilotos que compiten en el principal torneo de NASCAR, 44 son blancos, uno es mexicano, y otro es negro. Y, si hay algo que plantee la posibilidad de incidentes violentos, es ése, porque a estas carreras acuden decenas de miles de personas que por lo general son amantes de las armas de fuego. NASCAR no ha aclarado cómo va a poner en práctica la prohibición en sus próximas dos competiciones, que son, como es habitual, en el Sur: Florida y Alabama.