El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, retrocedió hoy de sus posiciones golpistas y accedió, en una carta al país, a respetar las decisiones del Supremo Tribunal Federal (STF), que lo investiga por varios delitos, luego de que el país se convirtiera en un caos, con bloqueos de rutas por parte de ultraderechistas que presionaban al propio mandatario a realizar un golpe de Estado.


































