Donald Trump acudió a la frontera con México para reclamar por "la peor crisis migratoria" en la historia de Estados Unidos, provocada según él por su sucesor Joe Biden, y retomar el hilo conductor de su presidencia: la lucha contra la inmigración ilegal. Una "frontera sur destruida", "una verdadera zona de desastre", dijo Trump de cara a una nueva candidatura en 2024 sin perder su retórica desde su "retiro" en sus residencias de Florida y de Nueva Jersey.



































