Tras una votación anticipada que ha sido récord, millones de estadounidenses se movilizaban este martes para elegir presidente, renovar toda la Cámara Baja del Congreso, un tercio del Senado y las legislaturas de la mayoría de los estados. Así, en medio de un fuerte clima de polarización política, de la peor crisis económica en décadas y con las cifras epidemiológicas de la pandemia aún sin control, se definía el futuro político de Estados Unidos.
































