El límite entre la tenencia de mascotas y el maltrato animal volvió a desdibujarse en un impactante caso que conmueve al Reino Unido y al mundo. En la localidad de Nottingham, agentes de la RSPCA (Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales) descubrieron una escena dantesca: más de 250 perros de raza caniche (y cruzas) amontonados en una pequeña habitación, conviviendo entre sus propios desechos y en un estado de salud crítico.


































