Este aumento consecutivo del 0,75% marca la primera vez en la historia moderna de la Fed en la que eleva las tasas de interés a ese nivel dos veces seguidas. Lo que contrasta con lo que fue su política durante las últimas tres décadas de bajar o subir las tasas de interés en un promedio de 0,25%, prefiriendo conducir la economía a baja velocidad. Sin embargo, la altísima inflación obligó al banco central a tomar medidas más agresivas para frenarla.


































