Israel dijo que "acelerará" sus ataques contra Hezbolá en Líbano, que en dos días han matado a más de 500 personas (558 según las autoridades libanesas), poco antes de que el ejército lanzara un nuevo bombardeo contra Beirut, en el que murieron al menos seis personas, incluido un comandante de Hezbolá, agrupación calificada como terrorista por la Unión Europea y diversos países occidentales. Ibrahim Muhammad Kabisi, a quien Israel identificó como el responsable de la unidad de misiles y cohetes de los chiíes, murió en el bombardeo mientras se encontraba rodeado de otros comandantes importantes del grupo, según el Ejército israelí.




































