El papa León XIV volvió a poner la cuestión migratoria en el centro de su mensaje público. En una visita cargada de simbolismo a las Islas Canarias, el pontífice denunció la “indiferencia” frente al sufrimiento de miles de personas que intentan llegar a Europa y reclamó una respuesta basada en la dignidad humana, la solidaridad y la cooperación entre los países involucrados en los flujos migratorios.





