Malala Yousafzai, activista pakistaní residente en Inglaterra tras haber sufrido un atentado el 9 de octubre de 2012 con 15 años, cuando iba a la escuela en su tierra natal, por ese entonces ocupada por grupos talibanes que habían huido de Afganistán y se habían establecido ilegalmente en la frontera de Pakistán. Herida de gravedad con un disparo a quemarropa en uno de los lados de su rostro, estuvo varios meses convaleciente hasta que pudo ir recuperándose de a poco.



































