Dos mujeres rusas que estaban en cuarentena por temor a que estuvieran infectadas con el nuevo coronavirus, escaparon de sus habitaciones de hospitales en Samara y San Petersburgo por las pésimas condiciones en las que las mantenían. Una escapó con su hijo por la ventana, la otra logró generar un cortocircuito en el candado electrónico de la puerta de su habitación.
































