El sur de California atraviesa esta semana una situación climática excepcional que desafía todos los registros históricos para el mes de marzo. Un potente sistema de alta presión ha transformado el paisaje primaveral en un escenario de verano extremo, con temperaturas que ya alcanzan los 38°C en diversas localidades, obligando a las autoridades sanitarias a activar protocolos de emergencia para proteger a la población vulnerable.


































