La causa de la muerte del ex presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, se encamina hacia un posible escándalo internacional ya que luego de que autorizaran la exhumación de su cadáver, se conoció hoy un video en el que una persona asegura haberlo asesinado por encargo de Israel.
El video en cuestión fue dado a conocer por el canal de televisión panárabe Al Mayadeen y en él puede verse y oírse a un ciudadano palestino que confiesa haber envenenado a Arafat a petición de los servicios de inteligencia israelíes (Mossad).
Al Mayadeen es un canal de televisión que comenzó a emitir el pasado 11 de junio desde Líbano, con la intención de transformarse en alternativa de las dos poderosas cadenas televisivas Al Jazira y Al Arabiya.
En el video, supuestamente grabado en la prisión israelí de Negev en 2006, se ve a un reo palestino (del que no se no se facilita nombre) que confiesa a su interrogador "espiar para Israel" y haber puesto veneno en la comida de Arafat en la cocina de la Mukata, con la ayuda de uno de los cocineros.
La Mukata es el complejo presidencial en la localidad cisjordana de Ramallah en el que Arafat estuvo encerrado entre diciembre de 2001 y octubre de 2004, después de que el Gobierno israelí lo mantuviera prisionero como castigo a su presunta implicación en las acciones armadas de las facciones palestinas.
Tel Aviv permitió que saliera del cerco en octubre de 2004 por motivos de salud, pocos meses antes de su muerte ocurrida en París, Francia, donde se encontraba internado.
Suha Arafat, la viuda del ex líder, pidió el último martes a la ANP que se analicen sus huesos y se realice una investigación internacional como la que se llevó a cabo tras el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik Hariri, ocurrido en 2005.
El origen de este episodio que repercutió en Medio Oriente y sobre todo en Israel, fueron las investigaciones del canal qatarí Al Yazira, que a solicitud de Suha llevó pertenencias de Arafat a un laboratorio de Lausana, Suiza, que estableció que en ellas había niveles anormales del elemento radiactivo polonio 210.
Entre los objetos analizados hay ropa interior, el pañuelo y el cepillo de dientes de Arafat.
Arafat murió en un hospital militar en las afueras de París el 11 de noviembre de 2004, a los 75 años de edad, tras sufrir una infección intestinal que generó una hemorragia y una apoplejía.
Como la causa de la muerte nunca fue esclarecida, desde entonces se habló de un posible envenenamiento o provocada por el HIV (Sida).
Ahora, en el video en cuestión, el preso palestino asegura que fue reclutado por los servicios de inteligencia israelíes en 2002 y que otro "colaborador" fue trasladado junto a él a Jerusalén para trabajar.
Una vez allí, según su declaración, le dieron un uniforme militar y se entrenó durante dos meses con soldados israelíes, antes de que les mostraran un vídeo sobre la Mukata, incluyendo la habitación del ex mandatario palestino y la cocina.
Asegura también que el grupo de colaboradores recibió órdenes de envenenar a Arafat y que a tal fin recibieron un pago en junio o julio de 2004. Además, se les entregó veneno y se les dijo que los matarían en caso de que se echaran atrás.
Esta persona explica que él y otros colaboradores accedieron a la Mukata con la cooperación de uno de los guardias del complejo y que uno de los cocineros se negó a añadir el veneno a la comida, aunque un segundo terminó aceptando la proposición.
Israel no emitió opinión alguna sobre el video, aunque ayer había calificado de "ridícula" las investigación de Al Yazira, cadena televisiva a la que acusó de llevar a cabo una campaña anti israelí.
"Desmentimos categóricamente todas esas acusaciones ridículas que tratan de responsabilizar a Israel (como el autor) de envenenar a Arafat", declaró Lior Ben Dor, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, quien añadió que "Israel no tuvo relación alguna con su muerte".
Según el citado funcionario, la investigación "es una campaña bien estudiada y planificada por Al Yazira, cuya agenda anti-israelí es bien conocida". De ese complot, añadió Ben Dor, también forma parte "Suha Arafat, quien tiene su propia agenda como todo el mundo sabe".
Sin embargo, el último miércoles el presidente de la ANP, Mahmud Abbas, había ordenado al comité que investiga las causas de la enfermedad y muerte Arafat que exhume el cadáver del ex líder para llegar a la verdad en el tema, dando crédito a la denuncia.
El director de ese comité, Tawfiq Tirawi, aseguró por su parte que habían encontrado "inconsistencias" en torno a las causas de la muerte de Arafat, pero que sus investigaciones, llevadas a cabo bajo la ocupación israelí, tienen capacidades limitadas, según ha informado la agencia palestina Maan.
En este sentido, Tirawi señaló que al especificar la sustancia -en referencia a los isótopos de polonio 210-, la investigación de Al Yazira simplificó los trabajos del comité, según informó la agencia de noticias Europa Press.
Asimismo, apuntó que en caso de que la autopsia confirme que Arafat fue asesinado, el comité investigará quién fue el responsable, aunque vaticinó que dicha investigación "podría llevar mucho tiempo".
Tirawi advirtió que conseguir resultados exactos "es más importante que concluir la investigación de forma rápida", al tiempo que aseguró que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), la ANP y el movimiento Al Fatah están preparados para "cooperar con todas las partes en la investigación".
Hay algo, sin embargo, que no fue aclarado debidamente aún y es que los síntomas descriptos en los informes médicos de Arafat no concuerdan con los efectos del polonio 210.
El caso más conocido fue el de Alexander Litvinenko, quien murió envenenado por ese elemento radioactivo hace seis años. Al espía ruso le detectaron el envenenamiento casi dos días después de producido, lo que significa una muerte segura por no existir antídoto conocido.
A diferencia de Arafat, en Litvinenko se vieron todos los síntomas previstos por este tipo de envenenamiento: molestias gastrointestinales, caída del pelo, fallas en hígado y riñones y paralización final del metabolismo.
Fuente: Télam






























