Millones de musulmanes en Asia comenzaron a transitar este viernes el Ramadán, el mes más sagrado del calendario islámico, en el que los fieles ayunan durante el día y se dedican a cultivar el espíritu, meditar, leer el Corán y rezar; una tradición que este año deberá modificarse por las restricciones impuestas en todo el mundo para mitigar la expansión del coronavirus.

































