Toneladas de basura llegaron a las playas del municipio de Omoa, en el norte de Honduras, lo que produce un panorama desolador desde lo visual y, por supuesto, también desde el punto de vista ecológico. Los desechos de todo tipo que inundan la costa hondureña fueron arrastrados al mar desde el río Motagua, que discurre en su mayor parte por Guatemala y desemboca en el Mar Caribe.































