“Las Naciones Unidas, como institución de seguridad internacional creada tras la Segunda Guerra Mundial, ha demostrado su ineficacia y ha reforzado el hecho de su incapacidad para regular y prevenir los conflictos armados, especialmente cuando está implicado un miembro permanente del Consejo de Seguridad. La ONU, actuando dentro de sus capacidades y con ciertos logros en el ámbito humanitario, sigue siendo una importante plataforma política para la interacción de Estados de distinta fuerza, lo que fundamenta la apelación a las normas del derecho internacional en el proceso de resolución de conflictos interestatales”,