La Unión Europea (UE) logró derribar el último obstáculo que restaba para aprobar su sexto paquete de sanciones contra Rusia -que incluye un embargo parcial al petróleo ruso-, al retirar al jefe de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el patriarca Kirill, de la lista de penalizados, como lo exigía Hungría.

































