"El virus", explica Midulla a AdnKronos , "si se contrae en los primeros meses de vida del niño, provoca formas graves de bronquiolitis, con manifestaciones clínicas en el tracto respiratorio inferior, mientras que en niños mayores y adultos se resuelve con síntomas leves, como nasofaringitis, fiebre o tos. Pero los recién nacidos a menudo están protegidos por anticuerpos maternos que "pasan" a través de la placenta. Esta vez, sin embargo, no fue así", apunta el experto. "La epidemia que suele llegar en diciembre-enero ha estallado con 2 meses de antelación. Esperábamos esto porque durante año y medio el virus no circuló gracias a las medidas anti-Covid (lavado de manos, mascarillas y distanciamiento social). Pero en cuanto se relajaron estas medidas, los hermanos mayores volvieron a la guardería o al colegio, y con una población sin anticuerpos el virus empezó a circular, de forma inmediata y antes de lo habitual, y está dando formas graves en los más pequeños", afirma.