La condena a siete años de prisión contra Yevgenia Gutsul, líder de la región autónoma de Gagauzia y férrea opositora al gobierno prooccidental de Moldavia, ha encendido las alarmas no solo en el ámbito político local, sino también en el tablero geopolítico internacional. Acusada de irregularidades en la financiación del Partido Shor, Gutsul sostiene que su proceso judicial no es más que un montaje político, una herramienta de lawfare en una Moldavia cada vez más polarizada.




































