La decisión del Gobierno de limitar a no más de 600 los pasajeros que pueden llegar cada día en vuelos desde el exterior dejó en un segundo plano otro tipo de restricción, que recién terminó de ser pasada en limpio durante la noche del martes: no sólo aterrizarán menos aviones en Ezeiza, sino que en el plazo que va hasta el 12 de julio no será autorizado ningún vuelo que provenga desde Brasil y Chile.
































