Las intensas lluvias registradas en la cordillera de Chubut, junto con algunas nevadas puntuales, generaron un alivio momentáneo en el avance de los incendios forestales que afectan a la región. Tras este respiro climático, este miércoles se retomaron las tareas para contener los focos activos, en un escenario complejo que ya dejó más de 56.000 hectáreas arrasadas.

































