Ellos son de General Pinedo, Chaco. El 13 de diciembre, cerca de medianoche, Rodrigo se detuvo en un camino rural porque “algo” le llamó la atención. Era esta pequeña osita que estaba sola, intentando encontrar el rastro de su mamá que ya no estaba. Después de horas de esperar por si aparecía la madre, Rodrigo y Brenda la llevaron con ellos a su casa.


































