Cuando llega el invierno, una de las dudas más frecuentes al momento de elegir la ropa es si conviene usar un abrigo muy grueso o apostar por varias capas más livianas. Aunque muchas personas creen que una única prenda de gran volumen será suficiente para protegerse del frío, la realidad demuestra que el sistema de capas suele ofrecer mejores resultados.

































