Cambiar el color de cabello no solo responde a una cuestión de moda o apariencia. La psicología sostiene que esta decisión puede reflejar estados emocionales, cambios personales o la búsqueda de una nueva identidad. Para muchas personas, el cabello se convierte en un lienzo que permite expresar creatividad, reafirmar personalidad o marcar un momento de transición en la vida.
































