El Primero de Mayo supone una pausa, otra más, dentro del gran congelamiento dispuesto el 20 de marzo bajo el nombre de aislamiento social, preventivo y obligatorio. Es el día 42 de la cuarentena y los objetivos sanitarios que había propuesto el gobierno nacional parecen haberse cumplido: el sistema de salud se pudo estructurar de tal modo que la cantidad de camas de terapia intensiva como la de respiradores hacen prever que no habrá colapso cuando el coronavirus se expanda en el territorio nacional. Hecho que -afirman los especialistas- indefectiblemente ocurrirá.



































