Aunque los detalles de la muerte de Ramírez han dado lugar a algún debate, sobre todo porque en las Memorias del coronel Anacleto Medina se dice que habría sido muerto en el momento en que se habían detenido para un simple recambio de caballos, dado que el de la Delfina ya no servía, la versión del rescate intentado por el caudillo al ver a su compañera en serios aprietos, presenta solidez, pues ha sido respaldada por otros testigos, como el Teniente Coronel Evaristo Ponce, que presenció la tragedia y dio detalles al biógrafo de López, Ramón J. Lassaga. Coincide además con lo que anota en sus Apuntes Urbano de Iriondo, contemporáneo de estos hechos, cuyos pormenores fueron recogidos por Mitre en su Historia de Belgrano.