No vamos a decir nada nuevo, nada que la inmensa mayoría no interprete acerca de una realidad desgastante. Hay que tener un velo en los ojos para no verlo. Atravesamos una crisis educativa sin precedentes. El mundo vivió una pandemia y en nuestra provincia no se construyeron los acuerdos necesarios para que la vuelta a clases disponga nuevas estrategias y construya otras herramientas. Hoy, en nuestra provincia miles de alumnos no pudieron asistir a la escuela porque continúan las medidas de fuerza. Lamentablemente vemos a un gobierno encapsulado en una decisión, redoblando la apuesta y haciendo lo que justamente no hay que hacer desde la política: destruir los puentes de diálogo.


































