Ubiquemos setenta años de la vida política. Para el redondeo, que quita vericuetos, digamos desde 1950 a 2024. Para usar un tic de lenguaje del Señor Presidente: "Bueno, bah, digamos". Son setenta años que, según don Javier Milei, le hicieron daño al país y su destino. Nací antes de esos setenta años dañinos. Soy un producto con fallas desde la fábrica.



































