Sin lugar a dudas, el general Justo José de Urquiza fue la figura central de la política -en la paz o en la guerra-, durante los años que transitó la Confederación entre Caseros (1852) y Pavón (1861). Una personalidad polifacética, productor, comerciante exportador, militar y político, capaz de elegir distintas opciones políticas sin demasiados remilgos, pudo liderar el ejército de la Confederación posicionado en las dos facciones federales. Procuró siempre las mejores oportunidades para Entre Ríos y para el progreso de la Confederación Argentina, comprendiendo a la vez que eran las mejores oportunidades para sus propios negocios.

































