Con sus sonrisas en los labios y miradas asombradas, escuchando tantas preguntas que ellos tienen para consultar, están en la búsqueda de humanas respuestas que sí encuentran (no todos, por supuesto) en muchos botones preparados para responder. Y es que están viviendo en un mundo que no muestra claros horizontes, escaso de afectos, sin trabajos genuinos, sin límites, con contados momentos de guía personal o grupal, sin tanta posibilidad de ser contenidos, con falta de interacción personal. Temas, todos estos, que han sido muy bien considerados y expuestos por investigadores como la doctora María del Pilar Mallada y Santiago Kovadloff.