El patético espectáculo de la interna del Frente de Todos al máximo nivel presidencial fue socavando por saturación el interés de la opinión pública, y pasando de la alarma a la indignación, y finalmente a un virulento fastidio. Pero en simultáneo, cobraron exposición las internas de la oposición política, sacudida por los movimientos del proceso por el cual espera convertirse en gobierno en 2023.





































