La Semana Trágica del 7 al 14 de enero de 1919 es uno de esos terribles acontecimientos de nuestra memoria nacional de la cual poco se sabe…y menos se habla. Y no es casuali-dad: se debe a que la historia oficial la niega, la oculta, la tergiversa. En esos fatídicos he-chos se reunieron dos odios de las clases dominantes: su desprecio a los trabajadores y su aversión al diferente. Las víctimas de aquella repulsión fueron la clase obrera y los judíos.






























