Presupuesto atrasado con relación a la inflación, ahogo salarial, desfinanciamiento de proyectos, paralización de fondos para nuevas investigaciones e incertidumbre con las ya aprobadas, becarios a los que no se les renuevan sus beneficios, despidos de personal administrativo. Todas estas decisiones nacionales que vienen siendo advertidas por referentes del área, colocan al sector científico-tecnológico del país en la cuerda floja.




































