El Poder Ejecutivo nacional oficializó una profunda modificación en la reglamentación de la Ley de Armas y Explosivos, con el objetivo de actualizar un régimen que llevaba décadas sin cambios estructurales. La medida quedó plasmada en el Decreto 306/2026 y apunta a equilibrar el control estatal con una mayor agilidad administrativa para los usuarios registrados.


































