-Primero, observar a los ciudadanos da a cuentas claras sobre caminos correctos o incorrectos. No me corresponde a mí juzgar los caminos. Sería irresponsable de mi parte, pero no podemos obviar que en Argentina los movimientos a veces se comportan de manera brusca, impredecibles y dinámicos, creo qué está claro que los cambios futuros sólo serán posibles mediante acuerdos básicos, de todos los actores de la sociedad, que fijen una hoja de ruta. Referentes políticos, empresarios, gremios, movimientos sociales, académicos, etc. Debe dejar de ser un cliché discursivo pero no por eso vamos a dejar de recordarlo las veces que sea necesario y que cada día sea un paso adelante, juntos, rompiendo grietas”.