Con total liviandad, otro portavoz informal del “triángulo de hierro”, le devolvió una pregunta a El Litoral ante la consulta en referencia a la enorme cantidad de dimisiones que viene teniendo la administración central desde que asumió: “¿Qué importa si se expulsa a tres o a ciento veinte? Esta es una gestión, que como la Argentina, es presidencialista, y por suerte tenemos un líder que no se anda con vueltas a la hora de pedir renuncias y buscar rodearse de los mejores y los más leales. Dejar que legisladores o técnicos de tercera línea lo contradigan sería un signo de debilidad, pero esto es todo lo contrario, una clara muestra de autoridad”, opinó el dirigente libertario en el marco de la “ejecución” de Ramiro Marra y la “guillotina” de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que avanza, y que ahora por diversas desconfianzas, tiene en la mira al vicejefe de Gabinete, José “Cochi” Rolandi, quien según fuentes concluyentes, fue castigado junto a su par de Interior, Lisandro Catalán, por supuestas filtraciones a la prensa, vinculaciones con Nicolás Posse (ex ministro coordinador) y declaraciones que no cayeron bien, con una mudanza forzada de ambos al edificio de Shell que alquila la Jefatura de Gabinete, además de ser excluidos de un chat de WhatsApp que integran autoridades de Casa de Gobierno y de las últimas dos reuniones del Gabinete nacional.