Más allá del proceso reglamentario relacionado a los cambios y lo que vaya a suceder en la HCDN, en el palacio gubernamental lo que más se festeja es que Javier Milei obtenga facultades excepcionales en materia administrativa, económica, financiera y energética, “que no es poco”, reconoció uno de sus alfiles. Eso, y mantener el DNU de desregulación de la economía en el cajón del mandamás de la Cámara baja, Martín Menem, es absoluta prioridad. “Las cosas que no pasaron en esta vuelta, como la privatización de empresas que no tienen que estar en manos estatales, van a ser giradas en proyectos individuales cuando tengamos mayoría parlamentaria el año que viene”, comentó optimista uno de los más importantes consejeros de los hermanos Milei. Lo mismo se descuenta con el tema Ganancias y Bienes Personales, o las reducciones que se aplicaron al esquema de grandes inversiones conocido como RIGI.