Hasta fines de 2022, la provincia de Santa Fe y los contratistas de obra lograron salvar el desafío de la inflación con un sistema “en emergencia” de redeterminación de costos, para que los pagos de certificados -sobre los trabajos ya realizados- no significaran un quebranto para las empresas. La situación, sin embargo, ha escalado en el marco de la crisis macroeconómica.



































